Jul 02
Fallece dirigente social Andrés Galván Lorenzo
A los 89 años de edad fallece el ex dirigente Social Andrés Galván Lorenzo, oriundo de Río Indio, provincia de Colón.
Galván es conocido ante la historia de Panamá, por ser el gestor de la gran «Marcha del hambre y la Desesperanza» en 1959, que salió de la ciudad de Colón hasta la ciudad de Panamá, donde se toman masivamente el hemiciclo legislativo, siendo detenido y encarcelado, dirigente sindical.

Fue «Mártir» de los sucesos de enero de 1964 al ser herido por la bayoneta de soldado norteamericano en una de sus piernas, también denunció el traslado del Capitán Omar Torrijos Herrera desde la provincia Chiriquí a Colón para reprimir a los panameños que se enfrentaban al ejército estadounidense.

Fue partícipe en la gesta de mayo de 1958 junto a los estudiantes y el pueblo panameño.
Su ideales lo hizo participar de igual forma en la gesta patriótica de rechazo de los Tratados Filos-Hines en 1947.

Jun 19
El lunes día decisivo en mesa de dialogo
ORGANIZACIONES SINDICALES REPRESENTADAS EN LA MESA DE DIÁLOGO TRIPARTITO POR LA ECONOMÍA Y EL DESARROLLO LABORAL COMUNICADO AL PUEBLO PANAMEÑO Las organizaciones sindicales, miembros de la Mesa de Diálogo Tripartito por la Economía y el Desarrollo Laboral, instalada el 1° de mayo de 2020 por el Órgano Ejecutivo, constituida con el objetivo de alcanzar consensos orientados a la recuperación y mejoras de las relaciones laborales existentes antes de la pandemia del COVID-19, queremos dirigirnos unitariamente, a la comunidad nacional y a los trabajadores, especialmente, con el propósito de hacer pública nuestras valoraciones con relación al desarrollo de la Mesa de Diálogo, su actual situación y sus perspectivas a 2 semanas de que culmine el plazo establecido para que trabajadores y empresarios, logren consensos de acuerdo con los objetivos para los cuales fueron convocadas las fuerzas productivas del país. La pandemia de salud encontró al país y a los trabajadores en una situación socio laboral muy particular. América Latina, según datos de la CEPAL, al finalizar el 2019 tendría un aumento en los niveles de pobreza de más de 191 millones de personas, por el agotamiento del modelo neoliberal que se les ha impuesto a nuestros pueblos. En Panamá, es evidente que el crecimiento económico no se distribuye de forma equitativa, porque se encuentra concentrado en pocas actividades económicas, por regiones y bajo el control de clanes financieros-familiares. La precariedad laboral se evidencia con un aumento en el desempleo de 7.1% de la población económicamente activa, sumado a los niveles de informalidad laboral que representa el 45% de esta población. Estos son hallazgos relevantes que trasmiten la radiografía de la situación socioeconómica y laboral de los trabajadores, agravada a consecuencia de la pandemia del COVID 19. Como resultado de la presente crisis y con más de un millón y medio de trabajadores con contratos laborales formales, hemos contabilizado que cerca o más de 650 mil obreros, no se les registró la suspensión de su contrato de trabajo, mientras cifras oficiales, sólo reconocen un poco más de 250 mil contratos suspendidos. Esta situación irregular, sujeta a una estadística oficial no 2 confiable, deja a miles y miles de trabajadores al margen de ayudas solidarias, sin contar que los registrados tampoco están recibiendo los bonos prometidos. Los principios fundamentales que han orientado la participación del sector de los trabajadores radican en que la reactivación económica de las empresas debe detener la decadencia y precarización de las condiciones laborales y sociales, habida cuenta que, la crisis sanitaria se ha cargado sobre los hombros de los trabajadores. El retorno a la “normalidad” laboral tiene que implicar, además, el respeto irrestricto a los derechos fundamentales del trabajador consignados en el Código de Trabajo, en las convenciones colectivas de trabajo y en los Convenios Internacionales de la O.I.T., ratificados por nuestro País. El movimiento sindical de los Trabajadores, conscientes de la gran responsabilidad que impone esta crisis de salud, aceptamos participar en el diálogo nacional, animados por la buena fe y con la firmeza de garantizar nuestros objetivos, los cuales hemos traducidos en propuestas formales ante las 3 mesas de trabajo, todas han sido sustentadas técnicamente, priorizando sobre la urgencia, la necesidad y la viabilidad de que las medidas sugeridas garanticen una renta básica, respeto a los derechos laborales, seguridad en el trabajo y la salud integral de los ciudadanos. En los aspectos sociolaborales, hemos demostrado en la Mesa que los Decretos Ejecutivos y las Resoluciones aprobados por el gobierno, al margen del diálogo nacional, no garantizan los ingresos necesarios para que los trabajadores y sus familias; afectadas por la crisis de salud, aseguren una subsistencia decorosa. Hemos insistido que toda ayuda socioeconómica debe contemplar a los trabajadores informales y desempleados, quienes tienen igual derecho a disponer de condiciones dignas en el marco de la presente situación. En el campo jurídico laboral, hemos rechazado que las empresas adopten medidas unilaterales que alteren las condiciones generales de los trabajadores: suspensión de los contratos de trabajos, sin cumplir formalidades y bajo el amparo de un Decreto Ejecutivo visiblemente, contrario al procedimiento establecido en el Código de Trabajo, implementación unilateral de reducciones abusivas de la jornadas de trabajado, despidos encubiertos con la figura de supuestos mutuos consentimientos y la promoción de la suspensión arbitraria de cláusulas de Convenios Colectivos de trabajo vigentes. 3 El conjunto de estas acciones tiene el contexto de un Órgano Judicial que funciona de manera irregular y un Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral cerrado, lo que deja al trabajador y a sus organizaciones, sin alternativas para presentar reclamos frente a las ilegalidades del sector patronal. Estas situaciones que se vienen ejecutando, en clara violación del espíritu y los principios del diálogo tripartito, es lo que obliga al movimiento sindical a promover sus cuestionamientos públicos, exigir el cese inmediato de estas acciones arbitrarias, sean que provengan del Ejecutivo o de los Empleadores. Pese a la lamentable situación descrita, pero apegados al sentido y orientación de un diálogo, hemos permanecido en la Mesa Tripartita presentando propuestas y discutiendo fórmulas de consensos, las cuales no se han podido concretar en acuerdos que beneficien a los trabajadores y en cumplimiento de los propósitos de la mesa. Lo que hemos descrito a grandes trazos, obliga al sector trabajador a reiterarle al pueblo panameño que el movimiento sindical de trabajadores mantendrá su compromiso de contribuir al levantamiento de la economía nacional, presentando propuestas para llegar consensos, pero advirtiendo que resistiremos aquellas medidas que conlleven la disminución de derechos fundamentales de los trabajadores. Exhortamos a las partes en el diálogo, que se garantice a los trabajadores afectados por el COVID 19: una renta básica de B/.500.00, medidas de higiene, salud y bioseguridad en el trabajo y con planes de seguimiento que aseguren la salud de todos los que realizan sus funciones en la empresa, por encima de requerimientos mercantiles del sector privado. Insistimos que las medidas de carácter normativo no pueden modificar, ni desconocer los derechos contemplados en el Código de Trabajo, porque no es legal ni moral que los trabajadores continúen aportando el mayor porcentaje de sacrificio sin recibir en compensación, el apoyo suficiente que garantice su alimentación y la de sus familias. Hacemos un llamado URGENTE a las partes, en el diálogo nacional, para que confirmen su compromiso, suscribiendo acuerdos en beneficios de todos, pero 4 en especial de la fuerza de trabajo generadora de la riqueza productiva en la sociedad. Estamos dispuesto a prestar nuestro concurso, para los altos fines que requiere el país, pensando que no debemos seguir como antes, porque los trabajadores también se merecen el futuro mejor, por el que todos dicen luchar. Confiamos, que aún contamos con el tiempo y espacio para que la sensatez se imponga en un diálogo objetivo y equitativo, advirtiendo como movimiento sindical de trabajadores que, no nos prestaremos para conciliar medidas anti obreras ni flexibilizaciones o reformas al Código de Trabajo que nos lleven a recurrir a los tradicionales e innegociables métodos de lucha, como las movilizaciones en las calles, como legítimo derecho para defensa de nuestras conquistas y la aspiración a una vida decorosa y digna. Panama, 19 de junio de 2020. CONFEDERACION DE TRABAJADORES DE LA REPUBLICA DE PANAMA – CTRP CONFEDERACION CONVERGENCIA SINDICAL CENTRAL GENERAL AUTONOMA DE TRABAJADORES DE PANAMA – CGTP CONFEDERACIÓN NACIONAL DE UNIDAD SINDICAL INDEPENDIENTE – CONUSI CASA SINDICAL CENTRAL NACIONAL DE TRABAJADORES DE PANAMA – CNTP CONFEDERACION DE UNION GENERAL DE TRABAJADORES – UGT CONFEDERACION UNIFICADA DE TRABAJADORES DE PANAMA – CUTP
May 27
Trabajadores se levantan de mesa de dialogo económico
Las organizaciones sindicales que representan a los trabajadores en la Mesa de Dialogo Tripartito por la Economía y el desarrollo Laboral decidieron levantarse temporalmente de la misma como medida de presión.
Riducaonline conoció que dicha decisión se adopto debido a la gran cantidad de Decretos y Resoluciones inconsultas que han sacado a espalda del sector trabajador representado en las mesas temáticas.
Indicaron además que hay poca claridad en cuanto a los protocolos de salud y seguridad laboral adicional al rechazo a las intenciones del sector empresarial en dejar a miles de trabajadores sin retorno a las empresas, sin ingresos.
Los trabajadores indican además que los empresarios tienen fuertes aspiraciones de modificar el Código de Trabajo en perjuicio del trabajador y la trabajadora quienes son los mayormente afectados en esta crisis, por ser la parte más débil de la relación laboral.
Ante esta situación, los representantes de los trabajadores exigen Exigimos a la Mesa principal convocar una plenaria para dialogar sobre los temas que están interviniendo en el desarrollo efectivo del dialogo y el retorno gradual con reglas consensuadas por las partes.
Abr 30
Pronunciamiento de la CTRP sobre la conmemoración del 1 de Mayo de 2020
Se cumplen 134 años de la Gesta Histórica del primero de mayo en la que los obreros de Chicago se alzaron contra la explotación patronal exigiendo la jornada de 8 horas diarias que costó la vida de dirigentes y el injusto presidio de miles de huelguistas. Su ejemplo sigue vivo en la lucha y corazones de la clase trabajadora mundial. Lamentamos, no poder realizar ningún acto masivo de trabajadores(as) por la pandemia que vivimos.
Este 1 de mayo se da en medio de la pandemia del COVID-19 que afecta mayormente, a la clase trabajadora, que ya venía padeciendo los efectos de una recesión económica con desempleo, informalidad, delincuencia y otros problemas sociales, Recordemos que hace unos meses se dieron grandes movimientos de masas en Latinoamérica para enfrentar las políticas neoliberales impuestas por las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) en la que se denotaba el protagonismo de los trabajadores organizados como fuerza motriz.
En el 2020 el problema se agravó, debido a la pandemia y su impacto en la economía, La OIT y la CEPAL han informado que la recesión empeorará este año, con pérdidas de millones de empleos, principalmente, en aquellos países con economía precaria.
En Panamá, el MITRADEL ha autorizado millares de suspensión de los efectos de contratos, dejando a los trabajadores sin ningún ingreso salarial. Se estima que el desempleo, puede alcanzar hasta el 20% de la población económicamente activa. Entendemos la gravedad objetiva de la crisis, pero quienes están cargando con el mayor peso de la crisis, es la clase trabajadora. Es necesario señalar que las decisiones del MITRADEL, han llegado a rebasar la legalidad, ya que los decretos ejecutivos se constituyen en un abuso de autoridad. Además, el Órgano Ejecutivo y su «gabinete de crisis» vienen demostrando incapacidad o desinterés para disminuir los problemas socioeconómicos de la población como lo demuestra, que no se haya refrendado la ley de moratoria.
Desafortunadamente, la cuarentena nos obliga a una desmovilización temporal; que limita nuestra beligerancia y protagonismo social, mientras que los sectores empresariales en alianza con el gobierno están tramando lucrar más, después de la crisis. Es evidente que, harán todo lo necesario para que la clase trabajadora cargue con todas las consecuencias de la crisis del COVID-19.
Frente a esta situación de crisis que estamos viviendo por la pandemia, es necesario un cambio en el Modelo Económico de Desarrollo de nuestro país; que responda a los intereses nacionales y deje de lado las políticas neoliberales, que pretenden desconocer los Derechos Mínimos de los(as) trabajadores(as) establecidos en el Código de Trabajo y provocar reformas al mismo, hecho que no vamos a aceptar por ninguna circunstancia.
Por lo tanto, proponemos un Gran Pacto Social con la participación de todos los sectores de la sociedad, para discutir el rumbo que nuestro país; que requiere en estos momentos de crisis, se acuerden políticas claras de cómo recuperar nuestra economía y minimizar los efectos del desempleo con una verdadera Justicia Social.
Este primero de mayo, la CTRP, reafirma su vocación de lucha social y democrática. No hay espacio, que no sea el de la unidad sindical,
Guillermo Puga
Secretario General
«Viva el Primero de Mayo»
«Si a la Ley de Moratoria»
